jueves, 2 de septiembre de 2010

"Vuelo IL8714"

Me encanta la doble moral de algunas personas. 
Ayer se estrenó "Vuelo IL8714", miniserie de Telecinco sobre la tragedia de Spanair, hace dos años. No es que yo sea una gran asidua a la televisión, aunque me encanta el cine, que he optado por ver en mi ordenador, sin anuncios ni esperas. Sin embargo, no se me ha pasado por alto tal estreno. Y es que, sin ir más lejos, ha habido un grupo que pretende boicotear Telecinco por la mera razón de rodarla y emitirla. Y con esto, no me refiero a los familiares de las víctimas, que evidentemente se habrán sentido dolidos ante tal iniciativa.
Sin embargo, entiendo que es un país libre en el que no te obligan a ver algo específico en televisión, escuchar algún programa de radio, leer ciertos artículos o libros más que por voluntad propia o, en mi caso, entrar en el Starbucks
Si echamos la vista atrás, encontraremos no sólo películas sino numerosísimos reportajes y documentales sobre el 11-S, donde murieron una tristemente enorme cantidad de personas y sobre cuyo acto no hay, a día de hoy,  nada claro.
Si queremos, sin embargo, limitarnos al territorio español, ahí tenemos el 11-M donde alrededor de un centenar de personas perdieron la vida y varios más resultaron heridos, con secuelas graves e irreversibles de por vida. Hubo reportajes, miniseries, reportajes, entrevistas,... y, a día de hoy, no hay nada claro.
En tales caso, no sólo no hubo boicot a la información sino que se hicieron muchísimos programas especiales, de los que no nos despegamos la gran mayoría, deseosos de entender qué había pasado. 
Tanto Telecinco como Antena 3 producen y emiten toda clase de material audiovisual sin que a nadie le importe mucho o le dé demasiada importancia al dolor que pueda producir en familiares y personas cercanas de las víctimas. O incluso a los propios supervivientes. Ahí tenemos "Fago", "el castigo", "el pacto",... ¿Por qué esa doble moral ahora? ¿Acaso las víctimas de Spanair duelen más que las del 11-M? ¿Acaso no han dejado ambos un reguero de sangre? 
No lo entiendo. Pero nada, cada uno a lo suyo. Y, quien lo vea conveniente, que siga llorando a medias las víctimas españolas.