domingo, 4 de diciembre de 2011

Sueño de infancia



Todos tenemos sueños, sueños imposibles, sueños poco probables, sueños que dependen del esfuerzo personal y sueños de infancia. Uno de mis sueños de infancia siempre fue saber patinar. Y pasaron los años. Y lo relegué a un lugar que se encontraba entre la imposibilidad y la melancolía. Pero entonces y, de pronto, casi sin ser demasiado consciente, ayer me encontré rodando lentamente en algún lugar de Sevilla.
Me caí y no me hice daño.
Volví a caerme y me lo pasé genial.
Y, de pronto, perdí el miedo.
Y dejaron de temblarme las rodillas.
Y comencé a avanzar.

Y todo eso me hizo darme cuenta de cuántos sueños he dejado de cumplir por el miedo a caerme, literal o metafóricamente. Y, con una energía y una ilusión renovada, no puedo más que pararme a pensar cuál será mi próximo sueño a cumplir. Para, poquito a poco, dejar de llenar mi vida de años e ir llenando mis años de vida.

PDTA: gracias Mamut, por hacerlo posible.



4 comentarios:

Mamut dijo...

Una vez me planteé no dejar de hacer algo por miedo. Y así fué. Así sigo haciéndolo. Así rijo mi vida, sin pensar en el qué dirán o sin pensar en qué podrá pasar sin arriesgarme. No quiero despertar mañana pensando en que no llegué a consumar un sueño, en que no logré una meta sin siquiera haberlo intentando.

Las grandes metas se consiguen con una gran voluntad. Cumplamos primero esos pequeños sueños de infancia, como patinar y pronto podremos cumplir los grandes. Y repitiendo las palabras que ya he dicho de un maestro al que ya no sigo: "Si deseas algo con la fuerza suficiente todo el universo conspira para que lo logres"

De nada, Musa. Por permitirme compartir la felicidad de tu sueño al hacerlo posible ;-)

Cristyna dijo...

Yo hace un tiempo ya que estoy comenzando a cambiar todas esas cosillas que pueden frenarme a la hora de conseguir mis pequeñas metas :)

Lo mismo crees que soy una exagerada, pero aunque ayer "patiné" despacito, a mi ritmo, me sentí como hacía mucho que no me sentía: capaz y feliz. Y eso me va a impulsar a la hora de enfrentarme a futuros retos y sueños :D

Gracias, de nuevo. Tienes la paciencia de un santo, jajajajaja.

Mamut dijo...

No creo que exageres. Dices lo que sientes y así debe ser. Crees que "patinaste" cuando en realidad PATINASTE; no desprecies tus pequeños logros, porque son más grandes de lo que crees aunque los hagas en solitario sin nadie con quien medirlos.

Mi paciencia depende de con quién, ya la descubrirás :-P

Cristyna dijo...

¡Ay! ^_^
Lo cierto es que no tengo mucha confianza en mis habilidades patinadoras, por ahora. Pero conociéndome, dar el paso de intentarlo ya fue un gran paso de por sí. Y me siento genial por ello.
A veces todos necesitamos un pequeño empujoncito ;)