domingo, 30 de diciembre de 2012

Algunas personas

"At some point you have to realize that some people can stay in your heart
but not in your life."

"En algún momento tienes que darte cuenta que algunas personas pueden quedarse en tu corazón
pero no en tu vida"

(Anónimo)

sábado, 29 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad! (ups...)

Aunque sea con un poquito de retraso,
quiero desearos a todos unas muy felices fiestas navideñas 2012/2013,
(porque felicitar sólo la Navidad, a secas, ya no tiene demasiado sentido).
Que el año que viene sea mejor, que esté más lleno de todas las cosas buenas y que tengamos el espíritu para saber disfrutarlas. A todos aquellos que me importan: Feliz Navidad y nos vemos el año que viene ;)


viernes, 28 de diciembre de 2012

El Hilo de Oro


Me pilla de improvisto, no me lo espero. Como un jarro de agua fría, en la que casi casi se pueden ver copos de nieve, la idea me cae sobre la cabeza, empapándome los hombros, calándome hasta el alma. Me doy cuenta entonces y ni siquiera intento negarlo porque es demasiado evidente para no querer verlo. La idea, pequeña y aterradora idea, de que mi mente olvidó por completo aquel momento a sabiendas de que así me protegía del dolor y me daba esperanza, me congela. Casi casi tanto como esos copos de nieve que me van calando, la ropa, la piel, los huesos, el alma.

Recuerdo entonces el puente, recuerdo la furia, recuerdo la insidia y recuerdo sobre todo, el dolor producido por la impotencia, por la frustración, por la rotura - de una vez y por todas - de aquel hilo de oro que nos unía, tan resistente que nada, a lo largo de ocho años podía haberlo roto. Recuerdo las dos fatiras en las bandejas de corcho, cubiertas por papel de aluminio, calientes, humeantes, reconfortantes, en aquella bolsa de plástico en la que rezaba, en grande y con letras rojas, el nombre del restaurante.

Te ausentas un momento, el suficiente para que me plantee si no debería marcharme de allí, dejándote la bolsa en mi lugar, irme, quizás una nota - y desear que, con suerte, nadie la cogiera a su paso. Irme, no estar a tu regreso. Desaparecer, por y para siempre de tu vida. Y la idea parece atractiva y tentadora. Sé que soy capaz de hacerlo, pero temo las consecuencias, temo que no me llames si vuelves a tiempo de verme alejarme y temo no volver a saber de ti. Pero mi dignidad es todo lo que me queda y no estoy dispuesta a arriesgarla. Y, mientras lo pienso, tú vuelves. Y, con tu vuelta, se esfuma la idea, porque entonces ya es demasiado tarde para desaparecer.

Caminamos en silencio junto al río, sin saber muy bien hacia dónde dirigir nuestros pasos. Intento encontrar las palabras pero mi mente está en blanco, intento hacer que el enfado desaparezca, intento no dejar que todo eso arruine ocho años de buenos recuerdos. Has vuelto y pareces calmado, pero distante, triste, derrotado, en paz. Yo no quiero, no quiero, pero no puedo evitar alejarme de ti. Y cenamos en una extraña estructura de madera junto al río, apenas pruebo bocado, mi estómago se ha cerrado, como mi corazón, como yo misma. Soy incapaz de sonreír. Esa noche, puedo escuchar los crujidos de los pasos sobre el asfalto, de vuelta a casa.

Ahora lo recuerdo todo, tan nítido y claro. Y me pregunto cómo es que he sido capaz de sumergir este momento en el olvido de una memoria que es incapaz de olvidar. Aquel momento lo cambió todo, aquel fue el giro drástico que acabó con todo lo que podíamos haber sido. Creo que por eso mi mente decidió que era mejor aislar el recuerdo, pretender que nunca ocurrió. Pero el olvido es cosa de dos y, ahora, ya es demasiado tarde para mí.

Lo siento.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Todo

No te das cuenta. Creo que no es tan obvio como parece.
Poca suspicacia o mucho disimulo, pero lo recuerdo.
Todo.

Y lo echo de menos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

viernes, 7 de diciembre de 2012

Unas 100 Películas

Después de bichear por internet, he encontrado una lista (que creo fiable en gran parte) de las 100 mejores películas de la Historia del Cine, creada por el AFI (American Films Institute) y me he dado cuenta que no he visto muchas de ellas la mitad. Así que como mejor tarde que nunca, me dispongo a ir viéndolas poquito a poco para ganar un poco en cultura básica del cine. A ver si durante el 2013 "liquido" las que me faltan, que son la bastantes (las vistas están en negrita que, a día de publicar este post, son sólo 21).
Si veis que faltan muchas películas importantes, recordad que esta lista es sólo de películas americanas. Una vez acabe estas primeras cien, bichearé por internet sobre otros grandes clásicos que probablemente se han quedado fuera.


  1. Ciudadano Kane
  2. El padrino
  3. - Casablanca
  4. Toro salvaje
  5. Cantando bajo la lluvia
  6. Lo que el viento se llevó
  7. Lawrence de Arabia
  8. - La lista de Schindler
  9. Vértigo
  10. El mago de Oz
  11. Luces de la ciudad
  12. The Searchers (Más corazón que odio o Centauros del desierto)
  13. Psicosis
  14. Star Wars
  15. 2001: Una odisea del espacio
  16. El crepúsculo de los dioses
  17. El graduado
  18. El maquinista de la General
  19. La ley del silencio
  20. ¡Qué bello es vivir!
  21. Chinatown
  22. Con faldas y a lo loco 
  23. Las uvas de la ira
  24. E.T.: El extraterrestre
  25. Matar a un ruiseñor
  26. Caballero sin espada
  27. Solo ante el peligro
  28. Eva al desnudo
  29. Perdición
  30. Apocalypse now
  31. El halcón maltés
  32. El Padrino, parte II
  33. Alguien voló sobre el nido del cuco
  34. Blancanieves y los Siete Enanitos
  35. Annie Hall
  36. El puente sobre el río Kwai
  37. Los mejores años de nuestra vida
  38. El tesoro de Sierra Madre
  39. Dr. Strangelove
  40. Sonrisas y lágrimas
  41. King Kong
  42. Bonnie y Clyde
  43. Cowboy de medianoche
  44. Historias de Filadelfia
  45. Raíces profundas
  46. Sucedió una noche
  47. Un tranvía llamado deseo
  48. La ventana indiscreta
  49. Intolerancia
  50. El señor de los anillos: La comunidad del anillo
  51. Amor sin barreras
  52. Taxi driver
  53. El cazador
  54. M*A*S*H
  55. Con la muerte en los talones
  56. Tiburón
  57. Rocky
  58. La quimera del oro
  59. Nashville
  60. Sopa de ganso
  61. Los viajes de Sullivan
  62. American Graffiti
  63. Cabaret
  64. Network
  65. La reina de África
  66. En busca del arca perdida
  67. ¿Quién teme a Virginia Woolf?
  68. Sin perdón
  69. Tootsie
  70. La naranja mecánica
  71. Salvar al soldado Ryan
  72. Cadena perpetua
  73. Dos hombres y un destino
  74. El silencio de los corderos
  75. En el calor de la noche
  76. Forrest Gump
  77. Todos los hombres del presidente
  78. Tiempos modernos
  79. Grupo salvaje
  80. El apartamento
  81. Espartaco
  82. Amanecer
  83. Titanic
  84. Easy Rider
  85. Una noche en la ópera
  86. Platoon
  87. Doce hombres sin piedad
  88. La fiera de mi niña
  89. El Sexto Sentido
  90. En alas de la danza
  91. La decisión de Sophie
  92. Goodfellas
  93. The French Connection
  94. Pulp Fiction
  95. La última película
  96. Haz lo que debas
  97. Blade Runner
  98. Yankee Doodle Dandy
  99. El Rey León
  100. Ben-Hur

jueves, 6 de diciembre de 2012

Campos de Palmeras (2)


Los kilómetros corren, a la par que las yantas brillantes de ese coche grande y tan cómodo por dentro, que se me antoja el hogar perfecto para las próximas décadas. La sensación permanece durante bastante tiempo, debido probablemente a la protección que ofrece bajo su caparazón de hojalata.
¿Buscará aquel también un corazón que le habite?

Dejamos atrás las luces de la ciudad, el tráfico, la contaminación. Dejamos atrás las personas que se ganan la vida en puestecillos de fruta junto a la carretera. Dejamos atrás la idea de vivir eternamente. No hay manera de mantener la estructura. Dejamos atrás las carreteras con baches y las curvas pronunciadas bajo el puente. Y nos vamos acercando, aunque al principio no lo sepa, porque me haye tan lejos que me resulte imposible atisbarlo de un vistazo, a campos verdes regados con palmeras. Campos cuyo único alumbrado son estrellas que se encuentran demasido lejos. Pero que igualmente, causan efecto.

Vamos dejando atrás las luces de la ciudad,
nos acercamos, sin darnos cuenta, a campos de palmeras.
Pero una parte de mí, que probablemente desconozco a medias,
se queda enclavada en esa puerta inmensa que separa El Cairo de todo lo demás.

martes, 4 de diciembre de 2012

Películas de Noviembre

1.- El ladrón de palabras (The Words, 2012)
2.- K-Pax, un Universo Aparte (K-PAX, 2001)
3.- El Diario de Noa (The Notebook, 2004)
4.- Sinister (2012)
5.- Looper (2012)
6.- Lo Imposible (The Impossible, 2012)
7.- A Roma con Amor (To Rome with Love, 2012)
8.- La Pequeña Venecia: Shun Li y el Poeta (Io sono Li, 2012)
9.- En la Casa (Dans le Maison, 2012)
10.- Argo (2012)

Cerrado

Cerrado por defunción
(de mis ganas de escribir)

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Noviembre en carrusel


Noviembre por siempre,
dejémonos ver entre los caballos estáticos 
de un carrusel cualquiera.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Entre Alejandría y el fin del mundo

Compré algunas chocolatinas en Alejandría, antes de dejar la ciudad, mientras miraba el reloj apurada, con esa vocecilla que repetía insistentemente "llegarás tarde... el chocolate es lo de menos, deja eso... !vete ya¡". Pero el coche que debía llevarme a mi destino no llegaba y yo me entretenía eligiendo chocolatinas en un puestecillo donde la fábrica de Charlie se habría quedado en pañales. Antes de pagar, aún me demoré un instante mirando los cómics que ofrecían y, metiéndolo todo en la mochila rosa - donde además llevaba el portatil, ropa, mi pasaporte y algo de dinero - me despedí de mi amigo alejandrino y me monté en el coche.

Y ahí, comenzó todo. Comenzaron los kilómetros recorridos, los paisajes que llegaban y quedaban atrás en apenas unos instantes - vi muchas cosas pasar al otro lado - mientras yo enviaba mensajes, recibía mensajes, comía strepsils y ofrecía strepsils. En el coche sonaba Hamaki, mientras mi mente pasaba imágenes como diapositivas con ese "click" tan característico de las antiguas máquinas. A esas alturas, yo sabía que quedaba un largo viaje hasta alcanzar mi destino, a esas alturas sospechaba que serían muchas las cosas que ocurrirían hasta que a la noche pudiera descansar mi cabeza sobre mi colchón asignado en ese nuevo y temporal hogar. Y aún más, a esas alturas, estaba completamente segura de la incertidumbre que me acompañaría hasta que tomara el tren de vuelta, la misma mañana de mi cumpleaños, apenas tres o cuatro días después.

17 de Octubre de 2011
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Creo que aquellos pocos días te cambiaron la vida. O, al menos, te dieron razones para cambiarla por ti mismo. O eso creía y digo "creía" porque no lo hiciste y "creo" que ni lo intentaste. A estas alturas - mientras edito un borrador escrito y guardado hace más de un año - de lo único que estoy segura es que necesitaba darme cuenta que esa era nuestra despedida. Y que, a partir de entonces, nos convertíamos en extraños.



viernes, 23 de noviembre de 2012

La rueda del hámster

Los árabes y nosotros. Los árabes o nosotros.
Me pregunto qué clase de puente cultural y empático necesitamos (ojalá pudiera utilizar el tiempo condicional en vez del presente) y qué lo hace tan complicado. Me planteo la idea del choque cultural, me planteo la imagen mental y el recuerdo de la experiencia propia la primera vez que visité Egipto - porque para conocer Egipto hizo falta mucho más que un viaje -. Recuerdo el impacto emocional que el país provocó en mí y fueron tantas las diferencias - y estaba yo tan alejada de la idea que "debía tener de ellos" - que ni siquiera me dio tiempo a caer en prejuicios y esterotipos. Porque no los conocía ni tenía conocimiento de la idea impuesta que hemos de tomar, incluso a medias, cuando viajamos al extranjero. O, para ser más exactos, "cuando viajamos a un extranjero árabe".
Me pregunto, incluso hoy día, qué hace que la gente reaccione de esa manera cuando conoce o ve o imagina a una persona de raza árabe. Porque ser árabe, imagino por sus comportamientos, implica muchas cosas.  Así que me pregunto si el problema es la raza o más bien, el color de piel, la religión, la clase social, el nivel cultural o la idea de lo que esperamos de ellos. Aunque en el fondo da igual, porque muchos entienden que ser árabe es tener la piel oscura, ser musulmán, ignorante, machista y (casi, casi, me atrevería a decir) vivir en una jaima en el desierto, rodeado de camellos y cabras. Y dará igual que el árabe sea cristiano, que tenga una carrera (o dos) y dará igual, porque seguirá siendo árabe. Parece ser, sin embargo, que tener dinero (véase, los Emiratos Árabes Unidos) o la piel clara, los hace menos árabes o, por ende, menos musulmanes, menos ignorantes, menos machistas. Y ¿la jaima? ah, esa la reservan para sus jornadas de vacaciones estivales.

¿Qué tememos entonces del árabe que tenemos en el imaginario común? Déjame que te lo diga, tememos al miedo que esa persona nos produce - miedo que sólo puede ser producido por nuestra propia ignorancia, una ignorancia que ni siquiera tenemos interés en sanar - porque ser árabe implica - errónea, ignorante y automáticamente - la extendida idea de ignorancia, fanatismo y dudosas morales.
Sigamos jugando con la doble moral, sigamos tomando a Osama Bin Laden, Muammar Ghadafi o Mohamed al-Arifi como representantes totales de las ideas, actitudes y comportamientos de los árabes y/o musulmanes (no nos preocupemos ni un momento en diferenciarlos por ideas políticas, países o religión, que las clasificaciones deshomogeinizan) pero indignémonos si alguien nos mete en el mismo saco que a George Bush, Hitler o Berlusconi (todos ellos, por cierto, de raza blanca, cristianos, occidentales y de alto poder adquisitivo). Sigamos con la doble moral, sigamos aplicando reglas a los demás que no son válidas para nosotros en las mismas circunstancias, sigamos mirándolos con - a elegir - superioridad, condescendencia o un poco de asco. Sigamos con el juego de la doble moral, olvidemos todos los casos de violencia de género que no atribuimos al cristianismo. Sigamos estimulando ideas erróneas, ideas moralistas, sigamos corriendo en esta rueda de hámster que no nos lleva ni al diálogo ni a la empatía... pero que nos mantiene entretenidos y en forma para según qué actividades sociales.
Sigamos a la masa.



Y enlazo con otro post, otro tanto de lo mismo que escribí hace dos años:
"Sobre la desinformación": http://www.krisstyna.blogspot.com.es/2010/05/sobre-la-desinformacion.html

Empezar de cero - B. Button

"No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si te das cuenta de que no es así... espero que tengas el valor de empezar de cero" 

- El increíble caso de Benjamin Button - 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Noam Chomsky e Israel

"Israel usa aviones sofisticados para atacar y utiliza barcos para detectar y bombardear campamentos de refugiados, apartamentos, escuelas, mezquitas y barrios marginales, para atacar una población que no tiene fuerza aérea, ni defensa aérea, sin marina, sin armas pesadas, ninguna unidad de artillería, sin defensa mecanizada, ni comandos de control, ni ejército… Y lo llama guerra. No es una guerra, son asesinatos."

Noam Chomsky 

Verdades


Y por eso hay
tantas "verdades" diferentes.

Gotas de lluvia

Fuera llueve.
Me pregunto una y mil cosas,
mientras las gotas
de lluvia
- a  veces pausadas, a veces casi furiosas -
golpean con rabia los cristales
de las ventanas
que dan luz
a mi habitación.
Y podría confesarte
tantas cosas
hoy
mientras esas gotas
van cayendo
- no una a una,
sino en pautas infinitas  -.
Podría confesarte 
hechos inconfesables,
secretos,
que callo por necesidad.
Sin embargo callo,
mientras las gotas 
siguen cayendo,
callo porque sé
que callar es lo más afortunado,
callo porque no quiero
tener la oportunidad
de pararme a medir
las consecuencias 
de contarte
todo aquello
que desconoces.

Será mi secreto,
a medias compartido
con las gotas de lluvia
que caen...
- a veces pausadas, a veces... casi furiosas.
Quizás ellas
algún día
- quién sabe si el próximo invierno -
puedan contarte
todo aquello que callé.
Por necesidad.

17 de Noviembre

martes, 20 de noviembre de 2012

El Primer Día

Recuerdo la primera vez que te vi este año. ¿Cómo olvidarlo? Si estuve a punto de cancelarlo cuando casi, casi, ya estaba allí. Recuerdo que era sábado, un sábado cualquiera de septiembre o, más concretamente, el sábado 29 de Septimbre. Recuerdo que habíamos quedado a las 4.30, tempranito, para aprovechar el día porque tenías que volverte pronto. Recuerdo haber pasado la parada, haber cambiado de dirección y haberme dado cuenta tarde que habíamos quedado en Sadat. Bajé, cambié de línea, volví sobre mis pasos y me perdí callejeando entre los túneles que llevaban al exterior. Salí, volví a entrar, Hardee's me caía demasiado lejos... Me sentí frustrada, demasiados coches, demasiada gente y llegaba tarde. Te llamé, pero no me oías. Te mandé un mensaje. Y no quise esperar, así que volví a sumergirme en esos túneles subterráneos y salí, esta vez, por la Mogama3 - qué terribles recuerdos me traía aquel edificio, donde me pasé cerca de tres horas intentando renovar mi visa.
Recuerdo haber llegado al punto acordado, pero no estabas allí.
Recuerdo haberte llamado y recuerdo tu voz diciéndome que habías ido a buscarme.
Mientras llegabas, me quedé allí, de pie, inmóvil, esperando verte aparecer... Recuerdo una fila de policías de blanco mirándome a apenas dos metros - qué oportuno todo - y recuerdo haber gastado el reloj de tanto mirarlo. Y te vi, saliendo del metro, a lo lejos, con tu camiseta verde manzana... La sonrisa fue instantánea, se me pasó el enfado - que ni siquiera tenía que ver contigo - y de pronto... salió el sol, a una hora en que ya había empezado a atardecer.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Campos de Palmeras

Poco a poco vamos dejando atrás las luces de la ciudad, a lo lejos - tan lejos que la vista es incapaz de atisbarlos, al menos al principio - campos regados de palmeras. Y entonces, todo empieza a torcerse. Y te das cuenta que no deberías estar ahí, porque alguien, en algún otro lugar, te está esperando. Silencias esa voz irritante y pretendes que la sonrisa guarda relación con tu estado interior.
Y acabas llegando al campo de palmeras. Acabas encontrando la paz en algún lugar a 2 horas de El Cairo, que a su vez ofrece una muy diferente manera de ver la vida.

Las estrellas alumbran como nunca antes, la contaminación lumínica queda muy lejos de estos extensos campos de golf. Me pregunto si, en algún lugar, en otro mundo, las cosas podrían ser diferentes. Le echo de menos, pero de nuevo, hemos de pretender algo más allá de lo que sentimos. Y me echo de menos, la risa sincera que estalla como un jarro de agua que cae al suelo.

10 de Octubre

domingo, 18 de noviembre de 2012

Expectativas

"Espera cualquier cosa de cualquier persona,
pues incluso el diablo fue una vez un ángel"

sábado, 17 de noviembre de 2012

"Elephant Gun" - Beirut


Alguien, en algún lugar, no hace tanto,
apareció en mi vida para marcharse tan sólo un poco - muy poco - después.
Y se fue, pero me dejó esta canción, para recordarle,
para recordarme, que realmente existió.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Y ¿Sabes qué?

¿Sabes qué? Me alegra tanto haberte vuelto a ver.
Podría pasarme las horas muertas hablando contigo, da igual de qué, cuándo o dónde. Las palabras fluyen, enlazando temas y da igual cuánto tiempo haya pasado... siempre parece como si fuera ayer.
Y ¿sabes qué? Que lo he echado tremendamente de menos. Y no quiero echarlo de menos nunca más.
Porque a veces - a menudo - me equivoco, pensaba que no volvería a verte. O que, en el mejor de los casos, sería como aquellos últimos cafés... Sin embargo, qué bien sienta darme cuenta de mi error.
Y ¿sabes qué? que es bonito que, a pesar de todo, aún tengamos la capacidad de reírnos francamente. Y de dejar que la risa estalle como cristal... entre los cristales.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Cuando me ves

A veces, me pregunto, qué se te pasa por la cabeza cuando me ves. Cuando alzas la mirada y me ves, caminando hacia ti, en ese preciso instante después de reconocerme pero antes de sonreír.
Me lo pregunto... me lo he preguntado a menudo, al menos, al menos, una vez al año. O dos.
Creo que nunca lo sabré. O al menos, tú nunca me lo dirás.
Y ¿Sabes qué? Podría decir que me da igual
(pero estaría mintiendo. Y yo no quiero eso. No a ti. Y menos, a mí misma).
No sé. Quizás tanta curiosidad no sea buena.
Aunque creo que tener interés en las cosas no puede ser malo.
Nos lleva a hacernos preguntas, a preguntarnos el por qué de las cosas.
Yo creo que ser curioso es bueno. Y preguntarse (muchas, muchas) cosas
nos hace ser un poquito más sabios.
Con esa clase de sabiduría real pero adaptada a los conocimientos del día a día.

A mí me gusta preguntarme cosas a menudo...
todas las incógnitas de la vida alguna vez se me han cruzado por la cabeza.
Y, me imagino, que tú debes ser una de ellas, porque a veces... a veces me lo pregunto...
Al menos, una vez al año. O dos.
¿Qué se te pasa por la cabeza cuando me ves?
Anda, dímelo.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Lo Siento

Lo siento,
porque no pude ser fuerte.
Más fuerte.
Tan fuerte
como tú.

Lo siento,
no he sabido racionalizar
la única esperanza que guardaba.
La llama, 
que ahora se apaga,
aún tilila intentando sobrevivir.

Lo siento,
por echarte de menos,
cuando no quiero
ni debo
ni es justo.

Lo siento. 
Por soñar
con los ojos abiertos.
Y, sobre todo,
por cometer el error
de hacerte formar parte de ellos.

2 noviembre 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

Emails


Me llegan tus emails y los borro, sin abrirlos, sin leerlos.
Me llegan tus emails como huellas del aliento que ya no comparto - ni compartiré, jamás - contigo.
Me llegan emails, que nunca son para mí.
Me llegan emails que son como las cadenas de los suspiros que una vez dejé ir, por ti.
Me llegan emails, pero ya no llevan tu nombre, ya no llevan tu firma, ya no llevan tu toque.
Me llegan emails y tú te has ido y, ni siquiera podría estar segura ya, de que esos mails sean tuyos.

Me llegan emails, propaganda, información comercial, cosas que no necesito.
Me llegan emails, pero ya ninguno es tuyo.

Ya no me llegan emails.
Ya ni siquiera las compañías encuentran mi tiempo, valioso.

Ya no me llegan emails.
Ya no sé nada de ti.


16 de Abril

Escribir

Quiero escribir.

Borradores cairotas


Llevo algo más de una semana en El Cairo.
El tiempo aquí es bastante similar al que tenemos en Sevilla todo el año, ayer incluso chispeó, aunque no lo bastante como para limpiar la polución de los coches del ambiente, que se acumula poquito a poco en el aire, en las aceras, en las fachadas y en todo lo que queda expuesto al aire de esta gran ciudad.

3 de Octubre

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Me quedan apenas seis días de vida en El Cairo.
Seis días en los que pasear por tus calles, atestadas de tráfico, un tráfico nervioso, pausado o, a ratos, aburrido. Me quedan seis días en los que comer pan fino recién hecho o beber zumo de mango recién exprimido. O tamr hind. Me quedan seis días en los que escuchar el azam - al que acostumbrada, ya apenas echo cuenta - o música de Amr Diab emergiendo de los coches.
Me quedan apenas seis días de vida en El Cairo.
Seis días en un entorno que cada día parece diferente. Seis días en los que aún tengo la opción de ver a personas que no volveré a ver en mucho, mucho tiempo.
Y os echaré de menos.
Quién sabe cuándo,
pero volveremos a vernos.

16 de octubre

viernes, 2 de noviembre de 2012

Películas de Octubre

1.- Toy Story 3 (2010)

Maleta hecha de ti


Me voy de viaje,
llevo varios días
haciendo la lista de las cosas que me dejo.
No quiero olvidarme nada dentro de la maleta.
(Esa maleta repleta de ti
que quiero dejar por el camino
entre el aquí y mi destino)

14 de sept

jueves, 1 de noviembre de 2012

Infancia

Hoy he leído algo en una parada de metro de Madrid
que decía algo así como...
"El único patrimonio del hombre es su infancia"
A veces, a menudo, me gustaría vivir por siempre
en los recuerdos felices de mi infancia.
Sin embargo, me alegro que eso no sea, ni siquiera, medianamente posible...

No me daría entonces la oportunidad de descubrir
todo aquello que aún me queda por vivir.

23 de Octubre

miércoles, 31 de octubre de 2012

Caña de azúcar

Masticábamos caña de azúcar, de cara a la pared, de espalda a las vías del metro, en aquella estación cairota. Tú, a mi derecha, evitabas mirar el reloj, sabiéndote tarde. Yo, a tu izquierda, evitaba pensar que tenías que irte, tan bien como estábamos, charlando, a la vista de todos. Esas vistas que miraban sorprendidas de que tú, un chico "barbudo" y yo, una chica extranjera, estuviéramos juntos a medianoche. En una estación de metro, en cualquier lugar de El Cairo - la localización, tan relativa -.
Apenas a 5 mins se encontraba mi casa, apenas a 90 mins se encontraba la tuya. Sin embargo, te quedaste, un ratito más, sin mirar el reloj, masticando conmigo caña de azúcar en aquella estación de metro.

Aún recuerdo que Mariam me compró ese vaso de trozos de caña de azúcar ese mismo día, unas horas antes. Y palitos de caramelo: normales y recubiertos de sésamo. El sésamo, algo que siempre me recuerda a ella. Y salabya - o Zálabya, qué más da -, toda una caja para mí, bolas de masa frita bañadas en miel que fui incapaz de terminar y acabaron en la basura. Cuánto daría ahora por volver a comer esa versión árabe de los churros de toda la vida. Recuerdo cómo me arrepentí de no llevar la cámara cuando me llevó a comer en aquel pequeño local de comida casera o "comida de la calle" al que desde entonces espero poder volver. Y que la comida siga sabiendo tan rica como aquel día. Pedí ta3ameya cairota o falafel alejandrino - sin tener nada que ver con los versos - y comencé a comerlas, una a una, intentando no llenarme demasiado. Pensaba cenar koshary aquella noche, con Ali. Pasé dos horas sentada con ella en aquel pequeño local en Zamalek, en una mesa de madera oscura que me recordó vagamente a la de comedor escolar. Charlamos durante todos los minutos que pudimos arañarle al tiempo. A las 5 tenías una reunión en 6 de Octubre, yo a las 4 había quedado en la Plaza Líbano, en Mohandessen. 

Recuerdo cuándo aquella mañana salí del piso, con mi falda larga llena - repleta - de pequeñas flores doradas, turquesas y fucsias y una camisa del mismo color que estas últimas. Una camisa que había comprado con Hossam en una de aquellas tiendas que había cerca de Carrefour. En Carrefour Maadi, después de horas buscando algo que no brillara ni tuviera dudosas mezclas de colores. Y que me gustara. Salí del piso como cada mañana, pensando que llegaría tarde, pero tuve suerte. De Sakanat Maadi a Sadat. En Sadat, un taxi a Zamalek. Todo por menos de un euro, todo por menos de 75 mins de mi tiempo.

Aquella mañana me desperté sabiendo que sería un gran día. 
Aquel día me desperté sintiéndome terriblemente enfadada. 
Aquella misma noche, no podía borrar la sonrisa de mis labios.
Y este fue tan sólo, uno de esos días geniales que pasé en El Cairo.
Y aquel fue... tan sólo... uno de esos días que echaré por siempre de menos.


29/30 de Octubre

martes, 30 de octubre de 2012

Destierro

Me he dado cuenta
que tus palabras
ya no me llegan,
ni me tocan
- ni siquiera llegan a rozarme -.

Me pregunto dónde estás
y dónde me he quedado,
y cómo es que nuestros pasos
tendieron a alejarnos.
Incluso cuando inmóviles,
intentamos evitar el destierro.

16 de octubre

lunes, 29 de octubre de 2012

Cookies y Helado






Metas

Escucho música de Quique González y recuerdo el haber olvidado cuánto me gustaban gustan algunas la mayoría de sus canciones. Sobre la cama tumbada, con el portátil descansando sobre mi regazo y la luz dando de lleno sobre mi pelo recién coloreado, me planteo cuánto ha cambiado y cuánto podría aún cambiar mi vida en los próximos meses.

Parecen tiempos de cambio, cambios que estoy provocando, hastiada de la monotonía que insiste en prolongarse de un día a otro. Pero los cambios no vienen, la mayoría de las veces, solos, tenemos que buscarlos, luchar por ellos o, sencillamente, tener un poco de suerte. Hoy, por ejemplo, decidí que era el día indicado para comenzar a cuidarme, porque un día por otro, se me va pasando el tiempo y hay cosas que he prolongado ya durante demasiado tiempo. Es el momento de acabar lo que empecé. Y empezar a trabajar en lo que me lleve a cumplir nuevas metas. Y es que el tiempo corre. Y no hace falta esperar a 31 de diciembres para plantearnos nuevos retos con los que crecer o mejorar como persona, en todos los niveles.

Para mí, hoy es el día.
Hoy comienzo a intentar cambiar mi vida.

viernes, 26 de octubre de 2012

Contraposiciones

Toda la vida repitiéndome 
cuán poco me gusta el frío,
el otoño y la caída de sus hojas, 
la lluvia, monótona y pausada,
las capas de ropa,
los días grises,
las tardes oscuras.

Para acabar dándome cuenta,
a estas alturas
de cuánto me gusta el sonido de la lluvia
golpeando mi ventana,
el crujir de las hojas secas
bajo mis pies,
los pañuelos en el cuello
los guantes de colores
y un vaso de cola-cao caliente
en la oscuridad de las mañanas invernales. 


(Me mantengo alerta,
esperando desterrar aquellos
falsos mitos que he mantenido vivos
a lo largo de mi juventud.
Es el momento de redescubrirse
al completo.)


jueves, 25 de octubre de 2012

Dos grandes amores - Paulo Coelho


Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis para siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo… Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.

Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo o, tan siquiera, discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza. Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.


Paulo Coelho

Hoy

Hoy puede ser un gran día.
Hoy va a ser un gran día

:)

miércoles, 24 de octubre de 2012

Viaje en metro

Recuerdo el trabajo que me costó esta vez tomar el metro por primera vez. Se encontraba a apenas 100 metros de casa, quizás menos. Un par de minutos a pie, quizás menos. Recuerdo que fui dándome largas los primeros días, pero tarde o temprano tenía que llegar el momento en que necesitara ir al centro y, con el tráfico que caracteriza la zona, lo mejor era siempre... precisamente... el metro. 
El primer día me recogieron en coche, necesitaba ir a Carrefour a por algo de comida, agua embotellada, una tarjeta sims y cambiar euros por libras egipcias. El segundo día, creo recordar que me quedé en casa. El tercer día, ya fue inevitable.

Así que me duché con tiempo, intentando evitar contranatura el llegar tarde. Necesitaba ir a la Opera, lo cual era fácil, conocía el camino, las estaciones, lo había hecho mil veces. Entonces ¿por qué este año parecía diferente? Salí a la calle, debían ser las 4, las 4.30 quizás y aún quedaba en aquel cielo abierto y teñido por la oscuridad noctura que parecía inevitable un poco de luz, como las sobras del día, lo que ya nadie quería. Anduve con paso firme, con mis gafas de sol y echando de menos mi mp3. 

Llegué a la taquilla, entregué mi libra, recibí el ticket amarillo y aburrido. Piqué, salí al andén, crucé de lado, busqué el compartimento sólo para chicas y esperé. 9 estaciones, dirección el Marg. Sadat. Cambio de ruta y una sola estación más, dirección Giza. 

Cuando salí del compartimento, me uní a una marea humana de rostros perdidos. Me mantuve alerta, subí las escaleras mecánicas. Y alguien me dijo hola, pero no miré... "Cristina", una cara conocida, se encontraba a tan solo dos metros de mí. Había llegado a mi destino. Sonreí.


martes, 23 de octubre de 2012

¿Qué me gusta de ti?

¿Qué me gusta de ti?
¿Qué me gusta tanto que no dejo de volver a ti

una vez tras otra?
¿Qué te hace inconfundiblemente bello?
No lo sé.
Yo misma me lo he planteado, una y mil veces,
pero creo que en el fondo...
sé que en el fondo...
no necesito ninguna respuesta.
Al amor no se le pregunta ni se le pone en duda
ni se le buscan razones ni explicaciones.
No hay nada en ti que no pueda encontrar,
quizás,
en otro lugar.

Apenas he vuelto, apenas te he dejado atrás,
ni siquiera moribundo, ni agonizando,
pues un hormiguero nunca nota la ausencia
de una de sus laboriosas y triunfantes hormiguitas,
sin embargo,
te echo de menos. No tanto como cabría esperar.
Dame tiempo y lo haré.

Querido Cairo, te echaré de menos
como suelo echarte de menos con el paso del tiempo.
Espera. Espera y verás.
Quizás para entonces, tenga una respuesta que dar.
¿Qué me gusta de ti?
¿Qué me gusta que no dejo de volver a ti
una y otra vez?

domingo, 23 de septiembre de 2012

Azúcar

Después de probar un beso de tus labios,
el azúcar más puro me parece edulcorado e insaboro.

8 de Septiembre

viernes, 21 de septiembre de 2012

Y entonces, llegaste tú

Hace mucho que no tenía (ya) nada que contar.
Y entonces, llegaste tú,
trayendo la luz en tu sonrisa
y un revolotear de mil pájaros en tu pelo.
Y llegaste tú, haciéndome sentir bien conmigo misma,
haciéndome sentir que merecía la pena,
aunque no fuera más que un encuentro fortuito (probablemente) irrepetible.

Y entonces, llegaste tú.
Y creo que, tal como llegaste, te irás,
pues apenas duran unas horas, a veces pocos minutos,
los sueños que más me han llenado.

Y tú, pareces, cuando apareces,
que traes todo lo que siempre he querido, en tus manos.
Por eso no espero, pues no me lo permito, pensar
que te vas a quedar a mi lado,
aunque mi lado sea a varios cientos de kilómetros.

22 de agosto de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

Por fin

Por fin.
Por fin las máscaras, empiezan a caer.
Y ni siquiera hacen falta ríos de rimmel cara abajo.
Por fin.
Por fin el camino sigue
y ni si quiera hace falta mirar atrás.
Porque atrás, no hay nada.
Porque el atrás es como un vacío,
vacío de cualquier cosa que merezca la pena recordar.
Por fin.
Por fin he pasado a ser alguien de quien un día hablarás
no sé si con más cariño que rencor
o con más odio que cariño.
Por fin.
Por fin mereces ser llamado con esa palabra que tanto te gustaba usar.
Eres la contradicción en sí misma.
Ojalá todas esas personas que un día te creyeron
acaben por conocerte.
Como un día
lo hice yo.

18 de Agosto