martes, 29 de octubre de 2013

Sé leer los labios

Sé leer los labios,
aunque no digas nada
porque, cuando sonríes,
se te desbordan las sílabas por los ojos,
y creas, sin saberlo, poemas de amor en el aire.

Sí, aunque no digas nada,
cuando sonríes, aunque no quieras,
provocas con tu mirada
la prioridad de tus recuerdos sobre los otros.